dic 052011
 
R-logo-1

Durante las pasadas III Jornadas de Usuarios de R, que se celebraron en Madrid los días 17 y 18 de noviembre (se pueden ver fotos aquí), tuve el placer de impartir un Taller sobre cómo elaborar informes periódicos automatizando gran parte de tareas repetitivas usando R (naturalmente), Sweave y LATEX. Se trató de un taller muy práctico, pero dejo más abajo enlaces a la presentación y a los archivos para un ejemplo con las manos en la masa.

Para reproducir los resultados y la mecánica del taller, son necesarias las siguientes herramientas:

  • R, naturalmente. Sweave se instala por defecto. También debes tener instalados los siguientes paquetes: xtable, zoo, mFilter, XLConnect, lubridate, MASS, tseries y ggplot2.
  • LaTeX (TeXlive en Mac o Linux, MikTeX en Windows).
  • Las siguientes utilidades: make, sed, touch y grep (están instaladas en Linux y Mac, para Windows se pueden encontrar en GnuWin32).
  • Un editor de texto (Emacs, por ejemplo, pero cualquiera que reconozca la sintaxis de R y LATEX hará todo más sencillo).
  • Un programa que permita editar archivos .xls, como LibreOffice.

Es importante comprobar que los programas funcionan correctamente desde el terminal. Los usuarios de Windows tendran que ajustar el path a mano.

Descargas

Referencias

Si te interesan estas cosas, Raúl Vaquerizo, en su blog, ha inciado una serie de artículos sobre generación de informes con R donde el formato final es HTML.

Para aprender más sobre Sweave:

ene 122011
 
Econometrics in R en el Nook

El verano pasado, después de cargar durante 12 días con “El juego del ángel” de 667 páginas (y que no me gustó tanto como “La sombra del viento”) junto a “Dime quién soy” de 1097 páginas, para cuando acabara el primero, decidí que había llegado el momento de cambiar de herramienta de lectura (ya sé que la herramienta son los ojos, digamos el soporte de lectura). La puesta en marcha en junio de 2010 de la plataforma Libranda, aunque tarde para variar (Amazon llevaba más de un año vendiendo libros en formato electrónico por internet), también justificaba comprar un ereader (¿e-lector?) y dejar de cargar con los libros en papel (no sin cierta nostalgia, pero con optimismo por mi espalda y los bosques).
Continue reading »